TECNO INFORMANTES
Dana, Katherine, Waldir y Clinton
Katerin Belen Xanchare Ahuanari
Waldir del Águila Canizales
Llin Clinton Sinojara Marapara
Liz Alegría Suárez Liberato
Helena Vega
SAN SEBASTIAN DE LOS LAGOS
El
ANIMAL TERRORÍFICO
AUTOR:
CARLOS CRISTIAN NOE GUERRERO (902 ENSMECS)
En el país de Colombia, en el
departamento de Leticia, había unos investigadores muy curiosos, tal vez
demasiado curiosos. En la frontera de Leticia, Amazonas, en un lugar donde las
personas disfrutan del entretenimiento, un joven investigador llamado Josué
estaba sentado en una mesa, escuchando a una mujer hablar sobre un animal
extinto. Josué se acercó a aquella mujer para preguntarle sobre aquel animal.
—Hola —dijo Josué con un poco de
nervios.
María le preguntó qué quería. Josué le
dijo que si estaba hablando de aquel animal extinto de ocho patas. María le
respondió que por supuesto, que si él quería ayudarla en su investigación.
Josué, todo emocionado, le dijo que sí, sin saber en lo que se metía.
Nuestros investigadores se fueron al
puerto de Leticia a comprar suministros para su investigación, pero aquellos
tenderos no querían venderles lo que necesitaban. Josué, molesto, preguntó por
qué nadie le quería vender lo que él pedía, pero un tendero viejo le gritó que
dejara de hacer escándalo; ellos les estaban salvando la vida.
María, toda confundida, preguntó de qué
estaba hablando aquel viejo. Josué, todo sorprendido, preguntó por qué decían
que les estaban salvando la vida. El viejo respondió:
—Ustedes no saben de aquel animal. Ese
animal que ustedes tanto buscan es demasiado peligroso; ir a buscarlo sería
como ir directamente hacia la muerte.
Josué le respondió a gritos:
—¿De qué estás hablando, viejo? ¿Qué
importa si morimos? Nada tendrán nuestra investigación.
María, muy asustada, le dijo que se
tranquilizara; tal vez fuera verdad lo que estaban diciendo sobre aquel animal.
Josué le respondió que no le creyera; tal vez ellos no supieran de qué
hablaban. El viejo le respondió:
—Desde aquí ustedes eligen su camino:
vivir o morir. Pero ya han sido advertidos.
Josué, todo terco, se fue con María
hacia aquel lugar sin las botas o aquel equipo necesario. María gritó:
—¡Hemos llegado!
Con emoción, pues toda su investigación
estaba siendo verdad; aquel animal arácnido estaba en aquella ubicación. Así
que entraron al kilómetro 9, el kilómetro más peligroso, que era el nido de la
bestia.
Mientras caminaban a aquel lugar, María
no podía dejar de quejarse sobre la caminata abrumadora. Josué, todo
sorprendido, le dijo:
—¿Qué tan rápido te cansas?
María, toda cansada, le respondió:
—Pues sí; ¿no ves? Tuve que venir a
investigar este animal extinto contigo; te llevarás parte del mérito.
Un pequeño ruido sonó al lado de un río.
Era aquella bestia. Intentaron tomarle una foto, pero María hizo ruido.
Josué gritó:
—¡MARÍA CUIDADO!
Aquella bestia estaba detrás de ella;
con unas patas enormes como su cuerpo mordió a María. Josué gritó de miedo para
al final ser comido también.
Pasaron varios días y un periódico local
reporta la desaparición de María y Josué. Aquellos investigadores fueron
encontrados muertos; las noticias dicen que el último espécimen de tarántula
gigante murió a manos de María y Josué. Pero eso es lo que todos creían: la
bestia puso huevos y la próxima colonia de tarántulas gigantes está por venir
para destruir el pueblo.
FIN
VIVAN LAS TORTUGAS 🐢



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